Todo comenzó con Juanita, una mujer curiosa e inquieta que decidió soltar los caminos conocidos y lanzarse a explorar el mundo sobre una bicicleta. Durante sus viajes descubrió algo que la marcó para siempre: cuando una mujer se mueve con libertad, algo dentro de ella también se transforma.
Al regresar a Colombia, Juanita tuvo una idea sencilla pero poderosa: hacer un viaje solo para mujeres. Un viaje para sentir, reír, compartir y redescubrir la fuerza que tenemos cuando rodamos acompañadas. Así nacieron Las Enriquetas.
A ese primer viaje llegó Adri, quien se sintió profundamente conectada con la intención detrás del proyecto: experimentar la aventura como una herramienta para reconectar con el cuerpo, la emoción y la vida misma. Su sensibilidad e intuición le dieron un nuevo matiz a la experiencia: comenzó a proponer espacios de reflexión, escritura y conversación para que cada mujer pudiera expresar lo que el camino le despertaba.
Más adelante se sumó Janeth, la pieza que faltaba en el equipo. Su amor por las bicicletas y su habilidad práctica aportaron calma, cuidado y seguridad a cada ruta. Desde entonces, ella se convirtió en el soporte técnico y humano que sostiene los viajes con detalle y precisión.
Así, entre las tres, nació la magia de Las Enriquetas:
- Juanita, con su liderazgo y espíritu aventurero.
- Adri, con su escucha y su capacidad de sostener.
- Janeth, con su apoyo práctico y sereno.
Tres mujeres, tres caminos, un mismo propósito: crear experiencias donde moverse sea sinónimo de vivir con libertad, gozo y sentido.
Juanita
Adri
Janeth
Nuestra esencia
Enriquetas nació del movimiento, pero lo que nos sostiene no son los viajes, sino lo que sucede en ellos. Cada kilómetro recorrido, cada pausa, cada conversación en el camino es una oportunidad para mirarnos distinto, para reconectar con lo que somos y con lo que realmente nos hace sentir vivas.
Nuestra esencia está tejida con tres hilos:
La aventura
Porque creemos que el cuerpo en movimiento despierta el alma.
La conexión
Porque cuando una mujer se atreve, inspira a las demás.
El cuidado
Porque viajar también es sostener, escuchar, acompañar.
