Salimos por primera vez de nuestro amado Eje Cafetero para aventurarnos a recorrer los pueblos de esta región. De Santa Helena a Guatapé, pasando por Carmen de Viboral y Concepción, Antioquía nos acogió revelandonos su esencia paisa, colorida, dicharachera. Entre uno y otro pueblo, pintamos cerámicas multicolores, adoptamos a Enriqueto un perrito que no nos desamparó ni un minuto del recorrido y nos conectamos con las raíces de esta tierra poderosa y orgullosa.
