El Guaviare nos abrió una puerta a dimensiones que no esperábamos. Nos adentramos en el mundo subterráneo del Puente de Piedra, un lugar donde la magia se siente en el aire, y jugamos en las aguas de Tranquilandia mientras los monos se unían a nuestra alegría desde las ramas. Pero lo que realmente nos tocó el corazón fueron las palabras de nuestros guías; sus historias sobre el renacer de este territorio gracias a la paz nos enamoraron de una tierra que hoy florece. Fue una expedición para entender que recorrer un lugar es también abrazar su historia y su esperanza.

Testimonios

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¿Cómo fue pedalear y compartir con otras mujeres?

Es única, nunca he vivido una experiencia igual. Durante el viaje se siente una desconexión con la realidad y solo se siente amor, por lo que somos, y por los lugares que recorremos. 

Viviana Trujillo, Pereira. Quinto viaje con Las Enriquetas
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¿Cómo fue pedalear y compartir con otras mujeres?

Viajar en grupo, en manada fue increíble. No importaba el ritmo, no importaba la velocidad, no importaba la distancia. Lo importante para mí siempre fue llegar, pero llegar todas. Que siempre estuviéramos juntas. 

Amalia Agudelo, Guamal. Primer viaje con Las Enriquetas
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¿Cómo fue pedalear y compartir con otras mujeres?

¡Somos poderosas! 

Andrea Suwald, El Retiro. Primer viaje con Las Enriquetas